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Octubre 23, 2009: Ahora, la Luna es como un pueblo fantasma. Nada se mueve. Por aquí
y por allá, un vehículo de exploración de la misión Apollo abandonado (o la base polvorienta
de un módulo
de alunizaje) ve transcurrir el tiempo como un testimonio silencioso de la actividad humana del pasado. Pero en
estos días, solamente algunos impactos de asteroides ocasionales interrumpen el hechizo de profunda
inmovilidad que ha durado ya varias décadas.
Y tal
inmovilidad da a los científicos una interesante oportunidad.
Actualmente, la delgada atmósfera lunar está relativamente tranquila. Pero
eso no será así por mucho tiempo. La NASA ya está planeando enviar a seres humanos nuevamente
a la Luna. La actividad humana que allí se desarrollará levantará polvo, los cohetes
expelerán gases y también se emitirán otros gases hacia la atmósfera de la Luna. Debido
a que esta atmósfera es tan delgada, dichas perturbaciones podrían rápidamente
enturbiar su composición natural.
Derecha:
"Pueblo fantasma lunar". Sitio de alunizaje de la misión Apollo 15.
[Más información]
Si los científicos piensan alguna vez conocer la atmósfera lunar en un
estado relativamente natural, ahora es el momento de observar. Así que los investigadores
se encuentran construyendo una sonda llamada Explorador de la Atmósfera
y el Ambiente de Polvo Lunar (en idioma inglés: Lunar Atmosphere and Dust Environment
Explorer o LADEE), la cual orbitará la Luna y medirá su rala atmósfera
como nunca se ha hecho antes.
"Es importante que la entendamos en su estado prístino, antes
de que haya muchas perturbaciones", dice Anthony Colaprete, del
Centro de Investigaciones Ames, de la NASA, en Moffett Field, California. "Es
un sistema muy frágil. Es posible que se dificulte mucho su estudio una
vez que los humanos estén de nuevo viviendo y trabajando en la Luna".
Justo ahora, usted debe de estar pensando: "Un momento. ¡Yo creía saber
que la Luna no tenía atmósfera!" Y está casi en lo correcto. La "atmósfera"
de la Luna es tan tenue que técnicamente se la considera como una exosfera, no como una atmósfera.
"No es como la atmósfera en la que podríamos pensar nosotros", dice
Colaprete. Por ejemplo, un centímetro cúbico de la atmósfera terrestre al nivel
del mar contiene cerca de 100 millones de billones de moléculas. El mismo volumen
en la exosfera lunar contiene solamente cerca de 100 moléculas.
De hecho, es tan delgada que las moléculas en la exosfera lunar casi nunca
colisionan entre sí. En vez de estar constantemente rebotando unas
contra otras para crear una masa cohesiva y repleta de moléculas, como
ocurre en la atmósfera terrestre, las moléculas en la exosfera lunar vuelan
sin impedimentos, como si fuesen balas de cañón microscópicas que siguen trayectorias
balísticas curvadas.
Y lo extraño de la exosfera no termina allí. Durante la noche lunar, la exosfera
lunar cae casi por completo al suelo (¡imagínese si nuestra atmósfera se cayera
durante la noche!). Cuando la luz del Sol regresa, el viento solar levanta nuevas
partículas para reponer la exosfera.

Arriba:
En 1968, en muchas ocasiones, el módulo de alunizaje Surveyor 7, de la NASA,
fotografió
un extraño "brillo en el horizonte" tras la puesta del Sol. Los investigadores
ahora creen que el brillo es la luz del Sol dispersada por polvo lunar eléctricamente
cargado, la cual flota justo por encima de la superficie lunar. [Ver imagen ampliada]
Del mismo modo, la intensa luz ultravioleta del Sol golpea las partículas del suelo
lunar y hace que pierdan electrones, con lo cual las partículas obtienen una
carga eléctrica que las hace levitar. Los campos eléctricos en el ambiente levantan
estas partículas de polvo cargadas haciéndolas alcanzar alturas de hasta kilómetros por encima
de la superficie, conformando de este modo una parte importante de la exosfera.
Los astronautas lunares tendrán que vivir y trabajar en este ambiente bizarro; de modo
que los científicos desean tener una mejor idea de lo que es la exosfera y de su
extraño comportamiento. El polvo en levitación puede introducirse en los equipos, los
trajes espaciales y las computadoras, causando daños y acortando la vida útil
de los aparatos. De hecho, el polvo lunar hizo estragos en los trajes espaciales
de la misión Apollo, que llegaron casi deshilachados cuando los astronautas regresaron a la Tierra. El hecho de saber cuánto polvo flota en la exosfera y cómo se comporta ayudará a los ingenieros a diseñar
los dispositivos lunares de nueva generación.
Después de su lanzamiento, en 2012, los espectrómetros y los detectores de polvo del LADEE
medirán las concentraciones de 18 compuestos químicos diferentes en la exosfera, incluyendo
al metano y al vapor de agua. Estos sensores documentarán de qué manera varían estos compuestos, de un lugar a otro y con el paso del tiempo.
Más allá del valor científico inherente al entendimiento de la composición química de la exosfera
lunar, saber cómo se mueven los compuestos químicos dentro de la atmósfera puede ayudar
a contestar una pregunta de gran interés para los futuros visitantes humanos en la Luna: ¿cómo se podría
tener en la Luna reservas de agua congelada?
Derecha:
Esta animación muestra cómo las moléculas individuales pueden moverse
cerca de la superficie lunar para formar una exosfera. [Más información]
La evidencia sugiere que la Luna podría alojar depósitos de hielo en las profundidades
de los oscuros cráteres de los polos lunares. En la superficie de la Luna, la feroz luz solar
podría sublimar rápidamente cualquier hielo y los vapores escaparían hacia el espacio. Pero
un cráter oscuro y profundo, en donde se combinara un frío inimaginable con la ausencia
de luz solar, podría proveer un medio seguro para preservar agua congelada.
Una idea popular es que los cometas de hielo llevaron agua a la Luna en una
serie de impactos, hace mucho tiempo. Pero hay un problema: Incluso si un cometa cayera
en uno de esos oscuros cráteres polares en un momento de suerte, el calor del impacto
evaporaría la mayoría del hielo. Así que, ¿cómo podrían entonces acumularse
cantidades significativas de hielo?
La exosfera lunar podría ayudar.
Supongamos que un cometa se estrella contra la Luna y deja algunas moléculas
de H2O sobre la superficie expuesta. El agua podría sobrevivir, esencialmente,
brincando hacia la salvación. Las moléculas de agua podrían "saltar" por la superficie lunar escapando hacia la exosfera y luego podrían ser recapturadas por la superficie
conforme la exosfera inhala y exhala. Las moléculas individuales de agua podrían moverse
de esta manera hasta caer en uno de los oscuros cráteres polares, donde podrían
acumularse como hielo sólido.
Los datos proporcionados por el LADEE podrían mostrar si este proceso de "saltos"
podría ser utilizado para explicar cómo el hielo de los cometas podría
haber encontrado su camino hasta el interior de los cráteres. "Podemos estimar
la probabilidad de que el agua de la Luna sea de origen cometario", dice
Colaprete.
¡Hay tanta información en una insignificante cantidad de atmósfera! Permanezca
en contacto para estar informado sobre más resultados del proyecto LADEE.
FUENTES ciencia.nasa.gov
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